sábado, 6 de febrero de 2016

En mis angustias me ayuda Jesús

En mis angustias me ayuda Jesús



En mis angustias me ayuda Jesús,
Sobre mi alma derrama su luz;
Todos los días consuelo me da,
Cada momento, conmigo Él está.

Cada momento me guardas, Señor.
Cada momento en tu gracia y amor.
Vida abundante la tengo en Ti,
Cada momento tú vives en mí

Acudo al trono de gracia con fe;
Oye mi voz y mis lagrimas ve,
Cristo Jesús en los cielos allí,
Cada momento se acuerda de mí.

Cada momento la vida me da;
Cada momento conmigo él está;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

Cristo es mi roca, mi Libertador;
Él es mi Escudo, mi gran Defensor.
En mi conflicto, al Señor miraré,
Cada momento y salvado seré


Cada momento la vida me da;
Cada momento conmigo él está;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

Cristo me ayuda por él a vivir

Cristo me ayuda por él a vivir



Cristo me ayuda por él a vivir,
Cristo me ayuda por él a morir;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

Cada momento la vida me da;
Cada momento conmigo él está;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

¿Siento pesares?, muy cerca él está;
¿Siento dolores?, alivio me da;
¿Tengo aflicciones?, me muestra su amor,
Cada momento me cuida el Señor

Cada momento la vida me da;
Cada momento conmigo él está;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

¿Tengo amarguras o siento temor?;
¿Paso tristezas?, me inspira valor;
¿Hallo conflictos o penas aquí?,
Cada momento se acuerda de mí


Cada momento la vida me da;
Cada momento conmigo él está;
Hasta que llegue su gloria a ver,
Cada momento le entrego mi ser

Cristo en ti confío

Cristo en ti confío



Cristo, en ti confío, mi alma entrego a ti,
 Pues perdido estaba y tú viniste a mí.
Nadie hay en el mundo como tú, Señor,
Pues por mí moriste, tierno Salvador.

Cristo, en ti confío, mi alma entrego a ti,
Pues perdido estaba y tú viniste a mí.

Cristo, en ti confío, por tu gran bondad,
Tu misericordia, tu fidelidad.
Ciegos y enfermos vieron tu poder;
Todos fueron limpios, salvos por la fe.

Cristo, en ti confío, mi alma entrego a ti,
Pues perdido estaba y tú viniste a mí.

Cristo, en ti confío, tú no fallarás;
Todo el que a ti viene, no rechazarás.
Fiel es tu promesa, grande es tu amor.
Ten mi vida entera, ¡Tú eres mi Señor!


Cristo, en ti confío, mi alma entrego a ti,
Pues perdido estaba y tú viniste a mí.

Ten fe en Dios

Ten fe en Dios



Ten fe en Dios cuando estás abatido;
Él ve tu senda y escucha tu voz;
Nunca jamás andan solos sus hijos;
Siempre ten fe completa en Dios

Ten fe en Dios, reinando está;
Ten fe en Dios, pues fiel te guardará;
No fallará, él vencerá,
Siempre ten fe completa en Dios

Ten fe en Dios, y verás que él escucha,
Tus peticiones; él no olvidará.
Pon tu confianza en sus santas promesas,
Siempre ten fe; responderá

Ten fe en Dios, reinando está;
Ten fe en Dios, pues fiel te guardará;
No fallará, él vencerá,
Siempre ten fe completa en Dios

Ten fe en Dios cuando sufres dolores;
El ve tus pruebas y desolación;
Y él espera que traigas tus cargas,
Y tengas de él consolación

Ten fe en Dios, reinando está;
Ten fe en Dios, pues fiel te guardará;
No fallará, él vencerá,
Siempre ten fe completa en Dios

Ten fe en Dios aunque todo te falte;
En Dios ten fe, pues te socorrerá;
El nunca falla, aunque reinos perezcan,
El reina y siempre reinará


Ten fe en Dios, reinando está;
Ten fe en Dios, pues fiel te guardará;
No fallará, él vencerá,
Siempre ten fe completa en Dios

viernes, 5 de febrero de 2016

Día en día Cristo está conmigo

Día en día Cristo está conmigo



Día en día Cristo está conmigo,
Me consuela en el medio del dolor.
Pues confiando en su poder eterno,
No me afano ni me da temor.
Sobrepuja todo entendimiento
La perfecta luz del Salvador.
En su amor tan grande e infinito
Me dará lo que es mejor.

Día en día Cristo me acompaña
Y me brinda dulce comunión
Todos mis cuidados él los lleva;
A él le entrego mi alma y corazón.
No hay medida del amor supremo
De mi bondadoso y fiel Pastor
Él me suple lo que necesito
Pues el pan de vida es mi Señor.


Oh Señor, ayúdame este día
A vivir de tal manera aquí.
Que tu nombre sea glorificado
Pues anhelo solo honrarte a ti.
Con la diestra de tu gran justicia
Me sustentas en la turbación.
Tus promesas son sostén y guía
Siempre en ellas hay consolación

Día en Día

Día en Día



Oh mi Dios, yo encuentro cada día
Tu poder en todo sin sabor;
Por la fe en tu sabiduría
Libre soy de pena y temor.
Tu bondad, Señor, es infinita,
Tú me das aquello que es mejor;
Por tu amor alívianse mis quejas
Y hallo paz en el dolor.

Cerca está tu brazo cada día
Y por él recibo tu favor,
¡Oh Señor, mi alma en ti confía,
Eres tú mi gran Consolador!
Protección prometes a tus hijos
Porque son tesoro para ti;
Hallo en ti constante regocijo,
Sé que tú velas por mí


Tu poder me ayuda cada día
A vencer en la tribulación;
Tengo fe, pues tu promesa es mía;
Gozaré de tu consolación.
Si el afán y la aflicción me llegan,
Estará tu mano junto a mí.
Y después, en la postrera siega,
Moraré ya junto a ti.
Anhelo trabajar por el Señor



Anhelo trabajar por el Señor,
Confiando en su palabra y en su amor,
Quiero yo cantar y orar,
Y ocupado siempre estar
En la viña del Señor

Trabajar y orar, en la viña, en la viña del Señor;
Mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.

Anhelo cada día trabajar,
Y esclavos del pecado libertar,
Conducirlos a Jesús,
Nuestro guía, nuestra luz,
En la viña del Señor

Trabajar y orar, en la viña, en la viña del Señor;
Mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.

Anhelo ser obrero de valor,
Confiando en el poder del Salvador;
El que quiera trabajar
Hallará también lugar
En la viña del Señor


Trabajar y orar, en la viña, en la viña del Señor;
Mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.