Mostrando entradas con la etiqueta - Cristo su cruz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta - Cristo su cruz. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de abril de 2016

Un día

Un día



Un día que el cielo sus glorias cantaba,
Un día que el mal imperaba más cruel,
Jesús descendió y al nacer de una virgen,
Nos dio por su vida un ejemplo tan fiel

Vivo me amaba; muerto salvome;
Y en el sepulcro mi mal enterró,
Resucitado, él es mi justicia,
Un día él viene, pues lo prometió

Un día lleváronle al Monte Calvario,
Un día claváronle sobre una cruz;
Sufriendo dolores y pena de muerte,
Expiando el pecado, salvóme Jesús

Vivo me amaba; muerto salvome;
Y en el sepulcro mi mal enterró,
Resucitado, él es mi justicia,
Un día él viene, pues lo prometió

Un día dejaron su cuerpo en el huerto,
Tres días en paz reposó de dolor;
Velaban los ángeles sobre el sepulcro,
De mi única eterna esperanza, el Señor

Vivo me amaba; muerto salvome;
Y en el sepulcro mi mal enterró,
Resucitado, él es mi justicia,
Un día él viene, pues lo prometió

Un día la tumba ocultarle no pudo,
Un día el ángel la piedra quitó;
Habiendo Jesús ya a la muerte vencido,
Al estar con su Padre en su trono ascendió

Vivo me amaba; muerto salvome;
Y en el sepulcro mi mal enterró,
Resucitado, él es mi justicia,
Un día él viene, pues lo prometió

Un día otra vez viene con voz de arcángel,
Un día en su gloria el Señor brillará;
¡Oh día admirable, en que unido su pueblo,
Loores a Cristo por siempre alzará!


Vivo me amaba; muerto salvome;
Y en el sepulcro mi mal enterró,
Resucitado, él es mi justicia,
Un día él viene, pues lo prometió

lunes, 11 de abril de 2016

Yo cantaré de mi Jesucristo

Yo cantaré de mi Jesucristo



Yo cantaré de mi Jesucristo,
y de su grande y tierno amor,
Del que sufrió en la cruz del Calvario
para librar al vil pecador.

Yo cantaré de mi Jesucristo, pues con su sangre me redimió;
Y en la cruz me dio el indulto; de mi pecado me libró.

Yo cantaré la excelsa historia de su gloriosa y gran redención;
Al que decide hoy recibirle Él le da vida y salvación.

Yo cantaré de mi Jesucristo, pues con su sangre me redimió;
Y en la cruz me dio el indulto; de mi pecado me libró.

Yo cantaré loor a mi Cristo, porque triunfó con su gran poder;
Y al pecado, infierno y muerte, Él me ayudará a vencer.

Yo cantaré de mi Jesucristo, pues con su sangre me redimió;
Y en la cruz me dio el indulto; de mi pecado me libró.

Yo cantaré de mi Jesucristo, de su eterno y tierno amor;
Hijo de Dios yo soy por su gracia, gracia de Cristo mi Salvador.

Yo cantaré de mi Jesucristo, pues con su sangre me redimió;
Y en la cruz me dio el indulto; de mi pecado me libró.


jueves, 17 de marzo de 2016

El varón de gran dolor

El varón de gran dolor



El varón de gran dolor es el Hijo del Señor;
Vino al mundo por amor,
Aleluya! Es mi Cristo!

El llevó la cruenta cruz para darnos vida y luz;
Ya mi cuenta el pago,
Aleluya! Es mi Cristo!

Quiso él por mí morir;
puedo hoy por él vivir.
Quiero solo a él servir,
Aleluya! Es mi Cristo!

Cuando venga nuestro Rey,
luego yo su faz veré,
Y sus glorias cantaré,
Aleluya! Es mi Cristo!

El varón de gran dolor es el Hijo del Señor;
Vino al mundo por amor,
Aleluya! Es mi Cristo!


miércoles, 16 de marzo de 2016

Alabado el gran manantial

Alabado el gran manantial



Alabado el gran manantial
 que de sangre Dios nos mostró.
Alabado el Rey que murió.
Su pasión nos libra del mal.
Lejos del redil de mi Dueño
 vime pecador perdido y vil.
El Cordero sangre vertió.
Me limpia solo este raudal.

Sé que solo así me emblanqueceré.
Lávame en tu sangre Jesús,
y nívea blancura tendré.

La punzante insignia llevó;
en la cruz dejó de vivir.
Grandes males quiso sufrir;
no en vano Cristo sufrió.
Al gran manantial conducido,
que de mi maldad ha sido fin,
«Lávame» le pude decir,
y nívea blancura me dio.

Sé que solo así me emblanqueceré.
Lávame en tu sangre Jesús,
y nívea blancura tendré.

Padre, de ti lejos vagué.
Extravióse mi corazón.
Como grana mis culpas son.
No con agua limpio seré.
A tu fuente magna hoy acudo.
Tu promesa creo, oh Jesús.
La eficaz virtud de tu don,
 la nívea blancura me dé.


Sé que solo así me emblanqueceré.
Lávame en tu sangre Jesús,
y nívea blancura tendré.

martes, 15 de marzo de 2016

La cruz excelsa

La cruz excelsa



La cruz excelsa al contemplar
Do Cristo allí por mí murió,
De todo cuanto estimo aquí,
Lo más precioso es su amor.

No busco gloria ni honor
Sino en la cruz de mi Señor,
Las cosas que me encantan más
Las sacrifico por su amor.

De su cabeza, manos, pies,
Preciosa sangre allí corrió;
Corona vil de espinas fue
La que Jesús por mí llevó


El mundo entero no será
Dádiva digna de ofrecer.
Amor tan grande, sin igual,
En cambio, exige todo el ser.

viernes, 11 de marzo de 2016

Qué te daré maestro

Qué te daré maestro



¿Qué te daré, Maestro?
Te diste tú por mí.
¿Menos daré de lo que obtendré?
o ¿todo daré a ti?

Cristo, mi Salvador, te diste tú por mí;
Tu hogar dejaste allí, para morir por mí.
¿Qué te daré. Maestro? Te diste tú por mí,
No la mitad, mas todo mi ser, yo lo daré a ti.

¿Qué te daré, Maestro?
Me redimiste a mí.
Es pequeñez, mas mi todo es,
y todo lo entrego a ti.

Cristo, mi Salvador, te diste tú por mí;
Tu hogar dejaste allí, para morir por mí.
¿Qué te daré. Maestro? Te diste tú por mí,
No la mitad, mas todo mi ser, yo lo daré a ti.

¿Qué te daré, Maestro?
Divino donador.
Tiempo y vigor, talento
y ardor serán tuyos, oh Señor.


Cristo, mi Salvador, te diste tú por mí;
Tu hogar dejaste allí, para morir por mí.
¿Qué te daré. Maestro? Te diste tú por mí,
No la mitad, mas todo mi ser, yo lo daré a ti.

jueves, 25 de febrero de 2016

Cuán admirable es Cristo

Cuán admirable es Cristo



No hay día tan largo y triste,
Una noche tan larga no hay;
Pues el alma que en Cristo confía
Do quiera podrá cantar.

Cuan admirable es Cristo,
En mi pecho él pone un cantar;
Un himno de triunfo, de gozo y vigor,
En mi pecho él pone un cantar.

No habrá una cruz tan cruenta,
Un pesar tan fatal no habrá;
Pues Jesús nos ayuda a llevarlos:
Su amor nunca faltará

Cuan admirable es Cristo,
En mi pecho él pone un cantar;
Un himno de triunfo, de gozo y vigor,
En mi pecho él pone un cantar.

No hay carga o pena dura,
Tan enorme conflicto no hay;
Mi Jesús con amor aliviana
La carga más fatal.

Cuan admirable es Cristo,
En mi pecho él pone un cantar;
Un himno de triunfo, de gozo y vigor,
En mi pecho él pone un cantar.

Pecador no lo hay tan grande,
Que perdido en el mundo esté,
Que Jesús en su gracia infinita
No pueda hoy dar perdón.


Cuan admirable es Cristo,
En mi pecho él pone un cantar;
Un himno de triunfo, de gozo y vigor,
En mi pecho él pone un cantar.

martes, 16 de febrero de 2016

Mi vida di por tí

Mi vida di por tí



Mí vida di por ti, mí sangre derramé,
La muerte yo sufrí, por gracia te salvé;
Por ti la muerte yo sufrí, ¿Qué has dado tú por mí?
Por ti la muerte yo sufrí,
¿Qué has dado tú por mí?

Mí celestial mansión, mí trono de esplendor,
Dejé por rescatar al mundo pecador;
Sí, todo yo dejé por ti, ¿Qué dejas tu por mí?
Sí, todo yo dejé por ti,
¿Qué dejas tú por mí?

Reproches, aflicción, y angustia yo sufrí,
La copa amarga fue que yo por ti bebí;
Insultos yo por ti sufrí, ¿Qué sufres tú por mí?
Insultos yo por ti sufrí, ¿Qué sufres tú por mí?


De mí celeste hogar te traigo el rico don;
Del Padre, Dios de amor, la plena salvación;
Mí don de amor te traigo a ti, ¿Qué ofreces tú por mí?
Mí don de amor te traigo a ti, ¿Qué ofreces tú por mí?

sábado, 13 de febrero de 2016

Getsemaní

Getsemaní



Una noche de luz el divino Jesús
Fue al huerto de Getsemaní.
Sus rodillas dobló y entonces oró
A la sombra de olivos allí.

En tan grata quietud, en tan grata quietud
Se escuchó la oración de dolor:
“Sea hoy en verdad hecha tu voluntad,
Y no como yo quiero, Señor”

Y la lucha fue tal que cargó con el mal
De los hombres en su perdición.
Y por ellos sufrió cuando al huerto llegó
A orar con profunda emoción

En tan grata quietud, en tan grata quietud
Se escuchó la oración de dolor:
“Sea hoy en verdad hecha tu voluntad,
Y no como yo quiero, Señor”

No oraron con él en el santo vergel
Los discípulos que él escogió;
Y al irles a hablar tuvo un hondo pesar,
Pues dormidos Jesús les miró.


En tan grata quietud, en tan grata quietud
Se escuchó la oración de dolor:
“Sea hoy en verdad hecha tu voluntad,
Y no como yo quiero, Señor”

martes, 15 de diciembre de 2015

Obediente a tu mandato participa hoy tu Grey

Obediente a tu mandato



Obediente a tu mandato participa hoy tu grey
De la cena; y con gozo la recibe nuestra fe;
Tu dolor en el Calvario y tu pena y gran amor
Anunciamos en tu nombre, amantísimo Señor

Recordamos la tristeza que afligió tu corazón,
Y la copa de amargura que por todo pecador,
En el Gólgota tomaste, despreciando tu dolor;
Te pedimos que, fervientes, te sigamos con valor


Gracias, oh Jesús, te damos los que unidos en tu amor,
Gracias mil, pues disfrutamos tu clemencia y tu favor.
Tuya fue la cruz, mas nuestra es la dicha y es la paz,
Tuya sea hoy la gloria, tuya por siempre jamás

Tu sangre carmesí

Tu sangre carmesí



Son tu sangre carmesí y tu cuerpo roto seña,
Cristo, de tu amor por mí:
Sean como eterno emblema.

Te entregaste tú por mí:
Hoy, Señor, me entrego a ti.

Por tu muerte vivo yo, pues viniste a rescatarme;
Dios así su amor mostró:
Dio a su Hijo por salvarme

Te entregaste tú por mí:
Hoy, Señor, me entrego a ti.

Las espinas en tu sien, las heridas en tus manos
Hablan de tu amor y bien,
Que por gracia ya reclamo.

Te entregaste tú por mí:
Hoy, Señor, me entrego a ti.

Cristo, toma el corazón que por fe yo quiero darte;
De mi amor es la expresión
Por tu gracia en perdonarme


Te entregaste tú por mí:
Hoy, Señor, me entrego a ti.

jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Qué harás tú con Cristo?

¿Qué harás tú con Cristo?



Ante Pilato Jesús está;
Todos los suyos huyeron ya;
Pregunta se oye y ¿qué será?
¿Qué harás tú con Cristo?

¿Qué harás tú con Cristo?
No puedes ser neutral.
Pronto tendrás que decirte:
¿Conmigo qué hará él?

Aún hoy a prueba está Jesús.
Puedes negarlo, dejar la luz;
Fiel puedes ser, y tomar tu cruz.
¿Qué harás tú con Cristo?

¿Qué harás tú con Cristo?
No puedes ser neutral.
Pronto tendrás que decirte:
¿Conmigo qué hará él?

¿Quieres tus manos quizás lavar,
Como Pilato con su pecar?
¿O quieres tus culpas confesar?
¿Qué harás tú con Cristo?

¿Qué harás tú con Cristo?
No puedes ser neutral.
Pronto tendrás que decirte:
¿Conmigo qué hará él?

Cristo, te tomo por Salvador,
Te reconozco por mi Señor,
Y afirmo gozándome en tu amor,
¡Así haré con Cristo!


¿Qué harás tú con Cristo?
No puedes ser neutral.
Pronto tendrás que decirte:
¿Conmigo qué hará él?

domingo, 8 de noviembre de 2015

En una cruz a Cristo vi

En una cruz a Cristo vi



En una cruz a Cristo vi cuando él por mí sufrió;
Los ojos él fijó en mí cuando él allí murió.

¡Oh cuánto amor el Salvador allí por mí mostró!
             Amor sentí al ver que allí Jesús por mí murió.

Y su mirada triste allí jamás olvido yo;
Sentí que me acusaba a mí, mas él jamás me habló.

¡Oh cuánto amor el Salvador allí por mí mostró!
             Amor sentí al ver que allí Jesús por mí murió.

Sus males luego mi alma vio, pesares mil sufrí;
Fue mi maldad que le causó morir allí por mí.

¡Oh cuánto amor el Salvador allí por mí mostró!
             Amor sentí al ver que allí Jesús por mí murió.

Y luego Cristo así me habló: "Ya perdonado estás;
Mi corazón por ti sangró y en mí vivir podrás"


¡Oh cuánto amor el Salvador allí por mí mostró!
             Amor sentí al ver que allí Jesús por mí murió.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Por su misericordia a Cristo cantaré

Por su misericordia



Por su misericordia, a Cristo cantaré;
Con mi copa rebosando yo le bendeciré;
Cordero de Dios Santo: ¡Su vida entregó!
Por mí pagó gran precio; su sangre me compró.

Por su misericordia, no me avergonzaré,
De la historia redentora que todos cantaré.
Si vienen duras penas no hay nada que temer;
Yo serviré a mi Cristo con gozo y con placer.


Por su misericordia, con gozo al cielo voy,
Hacia aquel hogar glorioso que mi alma anhela hoy.
Mas cuando yo llegare a ver la gran mansión,
Entonaré por siempre a Cristo mi canción. 

viernes, 6 de noviembre de 2015

Tanto al mundo Dios Amó

Tanto al mundo Dios Amó



Tanto al mundo Dios amó
que a su Hijo nos envió;
Y todo aquel que crea en
Él vida eterna obtendrá.

No quiere ver al pecador
en su pecado perecer.
En su palabra enseña
Él como esa vida alcanzar.

Cristo el objeto de la fe,
se encarnó y muerto fue;
Los que confiando en Él están,
fuerte cimiento en Él tendrán.

Su sangre eterna derramó,
perdón así Él conquistó;
para dar vida y salvación,
al que confía en su expiación.

Su cuerpo en carne entregó,
la maldición de cruz murió;
para librar al pecador,
de la eterna ira de Dios.

Cordero Santo de mi Dios,
diste tu vida por amor;
a los que el Padre escogió,
para la gloria del Señor.
Música: George J. Elvey, 1863
Letra: Primeras tres estrofas, Paul Gerhardt, 1661

Letra: últimas tres estrofas, Julio C. Benítez, 2015

La cruz sólo me guiará

La cruz sólo me guiará



Al Calvario solo Jesús ascendió
Llevando pesada cruz,
Y al morir en ella al mortal dejó
Un fanal de gloriosa luz.

La cruz sólo me guiará,
La cruz sólo me guiará;
A mi hogar de paz y eterno amor,
La cruz sólo me guiará.

En la cruz el alma tan sólo hallará
La fuente de inspiración;
Nada grande y digno en el mundo habrá
Que en la cruz no halle aprobación.

La cruz sólo me guiará,
La cruz sólo me guiará;
A mi hogar de paz y eterno amor,
La cruz sólo me guiará.

Yo por ella voy a mi hogar celestial,
El rumbo marcando está;
En mi oscura vida será el fanal
Y a su luz mi alma siempre irá.


La cruz sólo me guiará,
La cruz sólo me guiará;
A mi hogar de paz y eterno amor,
La cruz sólo me guiará.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Levantado fue Jesús en la vergonzosa cruz

Levantado fue Jesús



Levantado fue Jesús en la vergonzosa cruz,
Para darme salvación: ¡Aleluya! ¡Gloria a Cristo!

Soy indigno pecador, Él es justo Salvador,
Dio su vida en mi favor: ¡Aleluya! ¡Gloria a Cristo!

Por mis culpas yo me vi que su juicio merecí;
Mas Jesús murió por mí: ¡Aleluya! ¡Gloria a Cristo!

El rescate a Dios pagó, “¡Consumado es” declaró;
Dios por eso me aceptó, ¡Aleluya! ¡Gloria a Cristo!


Cuando venga nuestro Rey en cosecha a su grey,
A Él de nuevo cantaré, ¡Aleluya! ¡Gloria a Cristo!

lunes, 2 de noviembre de 2015

¿Qué me puede dar perdón?

¿Qué me puede dar perdón?



¿Qué me puede dar perdón?
Sólo de Jesús la sangre
¿Y un nuevo corazón?
Sólo de Jesús la sangre.

Precioso es el raudal, que limpia todo mal;
No hay otro manantial, sólo de Jesús la sangre.

Fue el rescate eficaz, sólo de Jesús la sangre;
Trajo santidad y paz, sólo de Jesús la sangre

Precioso es el raudal, que limpia todo mal;
No hay otro manantial, sólo de Jesús la sangre.

Veo para mi salud, sólo de Jesús la sangre,
Tiene de salud virtud, sólo de Jesús la sangre.

Precioso es el raudal, que limpia todo mal;
No hay otro manantial, sólo de Jesús la sangre.

Cantaré junto a sus pies, sólo de Jesús la sangre.
El Cordero digno es, sólo de Jesús la sangre.


Precioso es el raudal, que limpia todo mal;
No hay otro manantial, sólo de Jesús la sangre.

sábado, 24 de octubre de 2015

¿Viste tú?

¿Viste tú?



¿Viste tú cuando en la cruz murió?
¿Viste tú cuando Dios le abandonó?
¡Oh! hay veces que al pensarlo tiemblo, tiemblo, tiemblo.
¿Viste tú cuando en la cruz murió?

¿Viste tú cuando expiró allí?
¿Viste tú cuando en dolor clamó?
¡Oh! hay veces que al pensarlo tiemblo, tiemblo, tiemblo.
¿Viste tú cuando expiró allí?

¿Viste tú cuando enterrado fue?
¿Viste tú cuando entró en lobreguez?
¡Oh! hay veces que al pensarlo tiemblo, tiemblo, tiemblo.
¿Viste tú cuando enterrado fue?


¿Viste tú cuando él resucitó?
¿Viste tú cuando el alba despuntó?
¡Oh! hay veces que al pensarlo tiemblo, tiemblo, tiemblo.
¿Viste tú cuando él resucitó?

Letra y música: Were You There, canción religiosa negra, EEUU. Adapt. John W. Work, h. y Frederick J. Work, 1907. Tr., Arnoldo Canclini
Letra adaptada por Julio C. Benítez, Iglesia Bautista la Gracia de Dios, Medellín

Herido triste a Jesús

Herido triste a Jesús



Herido, triste, a Jesús mostréle mi dolor,
Perdido, errante, vi su luz, bendíjome en su amor.

Sobre una cruz, mi buen Jesús, Su sangre derramó
Por este pobre pecador a quien así salvó

Venció la muerte con poder, y el Padre le exaltó,
Confiar en Él es mi placer, morir no temo yo


Aunque Él se fue, conmigo está el gran Consolador,
Por Él entrada tengo ya al reino del Señor