domingo, 3 de enero de 2016

Seguridad/Aun cuando cruja la tierra en temblores

Seguridad/Aun cuando cruja la tierra en temblores



Aun cuando cruja la tierra en temblores,
El gran amor de Dios firme está.
Su paz ofrece al que sufre dolores,
Pues su promesa él cumplirá.

Y si la paz se la mira turbada
Y grandes cambios infunden temor,
Dios siempre vése inmóvil, pues nada
Podrá a su pueblo causarle pavor

Poder nos da en los graves peligros,
Su ayuda es fiel siempre que hay frustración;
El fuerte es para darnos alivio,
Y en las tormentas nos da protección


Y tus mandatos, oh Dios, conocemos;
Ven, pues, ayúdanos con tu poder; 
Y mientras vuelves, Señor, ya sabemos
Que en tu esperanza podremos crecer

sábado, 2 de enero de 2016

Yo sé a quién he creído

Yo sé a quién he creído



No sé por qué la gracia del Señor un día a mí me convirtió ;
Ni sé por qué su salvación le dio a un indigno como yo

Mas yo sé a quién he creído,
Y es poderoso para guardarme
 seguro hasta el día en que venga él por mí

No sé por qué la gracia del Señor en mí por fe se demostró;
Ni sé por qué cuando era pecador por mí su vida vino a dar.

Mas yo sé a quién he creído,
Y es poderoso para guardarme
 seguro hasta el día en que venga él por mí

No sé por qué el Espíritu de Dios convence al hombre de su error;
Ni cómo obra en el corazón, creando fe en el Señor

Mas yo sé a quién he creído,
Y es poderoso para guardarme
 seguro hasta el día en que venga él por mí

No sé la hora en que el Señor vendrá; de día o en oscuridad;
Ni sé si por la muerte he de pasar o vivo subiré con él

Mas yo sé a quién he creído,
Y es poderoso para guardarme
 seguro hasta el día en que venga él por mí


Un eterno y grande amor

Un eterno y grande amor



Un eterno y grande amor he podido conocer,
Por la gracia del Señor que me lo hace comprender.
¡Oh qué sueño arrobador! siento dulce calma y paz.
Para siempre es su amor; mío es él, no pido más.
Para siempre es su amor; mío es él, no pido más

Más azul el cielo está, tiene el campo más verdor,
Pero esto no verá el que no ama al Salvador.
Aves con más dulce voz, plantas bellas del vergel
Me hablan del amor de Dios: suyo soy, y mío es él.
Me hablan del amor de Dios: suyo soy, y mío es él


Las alarmas y el terror no me pueden ya alcanzar:
En los brazos del Señor puedo ahora descansar.
Ojala que siempre aquí, fiando en este amigo fiel,
Yo me acuerde que es así: suyo soy, y mío es él.
Yo me acuerde que es así: suyo soy, y mío es él.

Habladme más de Cristo

Habladme más de Cristo



Quiero que habléis de aquel gran amor
Que en el Calvario Dios nos mostró;
Quiero que habléis del buen Salvador,
¡Habladme más de Cristo!

Quiero escuchar la historia fiel
De mi Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan sólo por él,
¡Habladme más de Cristo!

Cuando me asalte la tentación
Y que sus redes tienda a mi pie,
Quiero tener en él protección,
¡Habladme más de Cristo!

Quiero escuchar la historia fiel
De mi Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan sólo por él,
¡Habladme más de Cristo!

Cuando en la lucha falte la fe
Y el alma sienta desfallecer,
Quiero saber que ayuda tendré,
¡Habladme más de Cristo!


Quiero escuchar la historia fiel
De mi Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan sólo por él,
¡Habladme más de Cristo!

viernes, 1 de enero de 2016

Satisfecho estoy

Satisfecho estoy



En mi sed siempre he buscado
Una fuente do beber;
Y esperaba que esas aguas
Me calmaran mi honda sed

¡Aleluya!
Lo he encontrado, a Jesús,
quien me ama a mí.
Satisfecho me ha dejado;
por su sangre salvo fui.

En mi hambre yo comía
Sin mis fuerzas aumentar;
Lo mejor siempre quería
Sin poderlo alcanzar

¡Aleluya!
Lo he encontrado, a Jesús,
quien me ama a mí.
Satisfecho me ha dejado;
por su sangre salvo fui.

Pobre fui, y las riquezas
Yo buscaba con afán;
Mas el mundo sus tristezas
Me ofreció en vez de pan.

¡Aleluya!
Lo he encontrado, a Jesús,
quien me ama a mí.
Satisfecho me ha dejado;
por su sangre salvo fui.

Fuente viva de agua pura,
Pan de vida y todo aquí;
Y riqueza bien segura:
Jesucristo es para mí


¡Aleluya!
Lo he encontrado, a Jesús,
quien me ama a mí.
Satisfecho me ha dejado;
por su sangre salvo fui.

La paz, el don de mi Dios

La paz, el don de mi Dios



Por Cristo la paz hecha fue:
Muriendo mi deuda pagó.
Acepto ya su obra por fe;
¡Hay paz en mi corazón!

¡Paz, paz!, sí, paz;
don que recibo de Dios.
¡Qué maravillosa es la paz,
La paz, el don de mi Dios!

En mi corazón tengo paz;
Sirviendo fielmente a mi Rey;
Es fácil su yugo llevar 
Y es justa su santa ley

¡Paz, paz!, sí, paz;
don que recibo de Dios.
¡Qué maravillosa es la paz,
La paz, el don de mi Dios!

Si en él permanezco y soy fiel,
No habrá tentación ni dolor,
Ni prueba que me haga perder
La paz de mi corazón.


¡Paz, paz!, sí, paz;
don que recibo de Dios.
¡Qué maravillosa es la paz,
La paz, el don de mi Dios!

Se acerca un año nuevo

Se acerca un año nuevo



Se acerca un año nuevo:
tu voluntad será.
Velando o trabajando,
tu mano nos guiará.
Un año de progreso,
de prueba y bendición,
Mas cada día probando
tu santa dirección.

Se acerca un año nuevo,
de gracia y de bondad.
Mirando hacia adelante
dejamos la maldad.
Un año más confiando en tu divino amor;
¡Que haya esperanza,
sin pena ni temor!


Se acerca un año nuevo para testificar
De grandes bendiciones que tú nos quieres dar.
Se acerca un año nuevo;
enséñanos así:
Do quiera que nos lleves, el año es para ti!